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divendres, de maig 01, 2009

En ti confio...


Mi Señor y mi Dios, en ti confío. Nada más tengo. Cada día y conforme avanzo, más y por tu gracia voy viendo que sin ti mi Señor nada soy, nada tengo.

El silencio. Oí en mis principios hablar de ello, del silencio, de tu silencio. Y creí mi Señor ya haberlo experimentado, ya haberlo vivido, ya bien entenderlo, pero no, ni de lejos, hoy es cuando en verdad empiezo a saber que es el silencio, tu silencio.

Necesito de tu Palabra, de tu amor, de tu consuelo, de todo cuanto cada día, desde siempre, desde el mismísimo principio, tú mi Señor, con toda tu gracia, con todo tu don, me diste y sin dudarlo.

El silencio, mi Señor, es todo cuanto hoy tengo. Gracias mi Señor, en ti espero, porque nada soy, nada tengo.

El silencio, de nuevo el silencio. Gracias mi Señor, gracias de nuevo.

dijous, d’abril 16, 2009

El camino...


Levantarse por la mañana. Un día más. Lo primero y como tantas veces, el mirarse a uno mismo: vacío, dudoso, ausente... no. Este no es el camino.

Largos días de silencio, de andar perdido entre mis pensamientos, mis anhelos, mi... yo mismo, un día y otro, y otro... no. Este no es el camino.

Desgana, desaliento, ofuscación, desespero... un día más perdido, sin sentido, buscando en mi, una vez, y otra y otra... no. Este no es el camino.

Un futuro, una vida mejor, un estar lleno de gozo, un... no. Este no es el camino.

Y ando, y sufro, y caigo y me levanto de nuevo, y duele, y sigo... ¿es este el camino?.

¿Cual es el camino?... el dejar de ser, el no ser y en absoluto uno mismo. El desprenderse de si mismo, el clavar los ojos en Aquel que lo es todo. En... ¿es este el camino?...

Sigamos andando, el tiempo es quien cura todas las heridas, y Él, mi Señor, es quien tiene la última palabra. La espero, en ella está el verdadero consuelo.

Silencio. El silencio de nuevo. Gracias Dios mío.

dissabte, d’abril 11, 2009

Unas palabras mi Señor...


Mi Dios, en ti confio. He de darte las gracias por haber puesto tus ojos en mi, tu humilde servidor. 

Mi Señor, deseo tanto conocerte. Deseo tanto ser como tú. Deseo tanto dejar de ser yo; de mirarme a mi mismo, de entregarme plenamente a ti, de ser como un niño necesitado y totalmente dependiente de ti. Deseo tanto contemplarte cada día mi Señor; en cada momento, ante cada situación. Es mi anhelo hoy.

Largos silencios, tus silencios, me hacen ver verdaderamente quien soy: nada sin ti mi Señor.

En tu bondad y misericordia, mi Dios, nos creaste semejantes a ti, con esplendor. Nos diste plena libertad de elegir, de ser como tú, de ser a imagen y semejanza del Creador: en ello está nuestro error: sucumbimos, todos por igual, a la tentación de ser igual a ti, mi Dios.

¿Qué puedo pedirte mi Señor?... ¿Qué más puedo pedir mi Dios?; tanto nos amaste que nos diste a tu unigénito Hijo. Mi Señor y mi Dios... ¿qué más puedo pedirte?.

Palabras me faltan. Y ello me alegra mi Dios. Porque cuando más ando junto a ti, mi Señor, más voy aprendiendo que sin ti nada soy. Que eres mi todo, que sin ti nada puedo, que necesito y cada día de tu vida, de tu gracia, de tu don.

Largas noches de silencio, que hoy; empiezan a tomar su verdadero sentido. Porque tú mi Dios eres el Dios vivo. En ti vivimos mi Señor.

Silencio. De nuevo el silencio. Gracias mi Dios.

dilluns, de gener 05, 2009

Únicamente su Palabra...


Mi querido hermano;

¿Alguna vez te has visto, o te ves, que en ti únicamente queda la Palabra de Dios que te ha sido Revelada?... Es decir: nada puedes lograr hallar en ti como verdad alguna más allá de Su Palabra. Ni sentimientos, ni pensamientos, ni intenciones, ni nada. Que todo ha dejado de tener valor, que únicamente queda su Promesa y su Palabra en todo tu ser como única verdad que te sostiene.

Pues cada día y más así me voy viendo. Ya no puedo confiar en mis sentimientos, ni en mis pensamientos, ni en mis razonamientos. Si me miro a mi mismo, no veo nada, bueno sí; a un pecador que a menos se despiste ya está y de nuevo en el mismo lugar de donde vino. Bueno, no tanto, pero a menos me doy cuenta ya estoy y de nuevo pecando en cuanto me aparto de Su gracia.

Pero a la verdad, ni tan siquiera ello me preocupa en lo más mínimo, por tanto que únicamente puedo prestar atención a su Promesa, a su Palabra, ellas va siendo las únicas razones y verdad que sostienen mi vida y cada día.

Un saludo y Dios os bendiga.

dissabte, de desembre 13, 2008

Ser Cristiano...


¿Qué sentido tiene el ser cristiano?... a la verdad, si hoy, ahora mismo, me lo preguntasen, a la verdad, no lo se.
  
Nomás logro ver en mi un pasado, no digno, no certero, no bien encaminado. Más bien veo un tremendo ego obrando, una tremenda hambre de llenarme a mi mismo, un completo querer defender mis razones, mis causas, mis anhelos, mis...

Saben, no, no es tan sencillo ser cristiano, no, no lo es. Más bien es un camino estrecho, angosto, difícil, y por sobre todo imposible de andar hacia buen puerto por uno mismo solo. No, es necesaria la gracia de Dios, su misericordia, su amor... para en verdad hallar luz, su luz, en cada paso, ante cada situación, y siempre, siempre...

La luz, hablamos mucho de la luz, creemos y en verdad andar en la luz, pero no, cuando ella llega y en verdad, a la verdad, no andamos en la luz, sino que vemos claramente que hemos andando en la mayor de la oscuridad.

Así es, en Cristo Jesús solo existe un camino, su camino, que no el nuestro. Pero apenas dejamos de tener nuestros ojos puestos en él, a la verdad, el camino, su camino, lo empezamos a perder. Y no, no es fácil darse cuenta, más bien es imposible, por tanto que nosotros, y por si mismos, nada podemos ante Dios.

Hay que entender su gracia, su don, su misericordia, su amor, su tremendo amor. Sin su amor no somos nada, todo cuanto somos, todo, se lo debemos a Dios.

Padre, nada soy, sin Cristo Jesús, tu Hijo, nada soy, nada somos, nada puedo, nada podemos. Te quiero.

Un saludo, en Cristo Jesús, AMÉN!!!

dijous, de novembre 27, 2008

Entre dientes...


Si hoy, ahora mismo, tuviese que escribir por tal como me siento, a la verdad, nada escribiría, por tanto que me encuentro realmente confuso, apagado y sin ningún proyecto seduciéndome lo suficiente como para moverme en absoluto a hacer nada.

Pero este sentir, mi hermano, ya lo vengo sufriendo desde hace mucho, pero que mucho tiempo. Sí, somos muy dados a mirarnos a nosotros mismos, de hecho, cada día, al levantarnos, ya tenemos todo nuestro ser centrado en nosotros mismos.

No tengo ganas de escribir, ahora mismo lo dejaría, como tantas veces lo hago. Es decir: me pongo ante el teclado, empiezo a escribir, y a la segunda o tercera línea me viene la desgana, el sentimiento de desaliento, y lo dejo, borro lo escrito hasta ese momento, cierro la ventana, y mañana, otro día, y así un día tras otro.

Pero hoy no, sigo tecleando, sigo escribiendo, y a la verdad, sin importarme en lo más mínimo que pueda al final terminar diciendo, compartiendo, o...

Y se repite, mucho tiempo llevo con ello, y ahora mismo recuerdo que alguna vez leí que hemos de evitar a toda costa el caer en la pasividad. Sí, ahora lo recuerdo, y pienso: ¿será esto, mi Señor, lo que me está sucediendo?... ¿habré caído en la pasividad?... ¿me habré dejado seducir por la que es una de las tantas debilidades de la carne, y por ello, Satanás, me está llevando y cada vez más a ser pasivo?...

Es posible, y por ello, ahora, ya tengo un deber ante Dios, ya tengo un porqué acudir a Él y decirle: Mi Señor, me siento mal, me siento desganado, no veo proyectos en mi que me muevan a... No se, a la verdad no se que oraré, por tanto que suelo esperar la guía del Espíritu, y...

Bueno, os dejo, ahora ya tengo un deber, un acudir a él y pedirle luz y consejo. Presentarle lo que ahora mismo acabo de ver, pero que aun no logro comprender, y... a esperar debida respuesta por parte de él. 

¿Qué haré cuando por su gracia respuesta reciba?... no lo se, por tanto que en cada momento, en cada paso, a la verdad, es necesario y siempre su sustento, su guía, su luz, su alimento. (Rom. 8.14)

Es todo, un saludo, y en breve, Dios mediante, nos vemos de nuevo.

Bendiciones de lo Alto.

dissabte, de novembre 22, 2008

Carta para un hermano...


Hola mi querido hermano:

No quiero que confundas las cosas: por donde tú estás pasando, debemos pasar —y pasamos— todos los que en verdad buscan a Dios. Me imagino que hubo un tiempo en el cual sentías la presencia de Dios y disfrutabas con ella. Bien, eso es normal, Dios y a todos nos da tremendamente su presencia para que sepamos de él y su gracia.

Ahora bien: esta presencia y en el fondo, sólo nos llena a nosotros en particular, es decir; que sólo nos gozamos nosotros y, por ello, andamos detrás de Dios por la gran satisfacción que nos produce su presencia en nosotros. Pero sabes, para Dios esta no es la forma que le agrada le sigamos. No, Dios y llegado el momento nos retira esta -su- presencia para ver si en verdad le amamos tanto a las buenas como a las malas. Si seguimos amándole tanto cuando nos da, como cuando nos quita.

Querido hermano; como ya te dije —y deberás metértelo en la cabeza de una vez por todas— y ante todo: Dios está en ti, Dios te cuida cada día y jamás, repito, jamás, se apartará de ti. Pero recuerda que Dios quiere gente que ante cualquier adversidad, ante cualquier problema... esté dispuesta a entregarse por él. Es por ello que nos retira su presencia para que aprendamos a quererle sin ella. Es decir: para que no dependamos de ella para obrar en su Nombre.

Andas bien en Cristo, andas bien en Dios, pero dependes aun y mucho de tus estados de ánimo. Cuando estás bien, cuando estas gozoso ¡GLORIA A DIOS! Ahora bien, cuando estas triste, cuando estas agobiado ¿MURMURAS CONTRA DIOS Y QUIEN SE PONGA POR DELANTE?... A esto se le llama, porque lo es, un acto de rebeldía que aun hay en ti hacia Dios. ¿Entiendes?

Mi hermano; debes confiar más en Dios. Deberás plantearte seriamente que Dios está en ti siempre y que mientras dependas de tus sentimientos, de tus anhelos... no podrás descansar. Si tú solamente haces la voluntad de Dios cuando él te da gozo a cambio, pero por el contrario, cuando no le sientes, cuando crees TÚ que no está en ti, no haces nada… ¿como quieres que confíe en ti para darte aquello que te tiene preparado?

Mira, estás en una etapa en la cual Dios te está probando y como no, te está llevando a un punto en el cual aceptes a Dios por encima de todas las cosas. El no quiere cristianos carnales y con sentimientos, él quiere cristianos espirituales y que no dependan de sus sentimientos. ¿Y sabes por qué? Porque mientras dependas de tus sentimientos, a la mínima de cambio, TE REVELARAS contra Dios. 

Y mírate hoy para entender: cuando estás mal, cuando tus sentimientos te agobian, no dudas en negarle, en dejarle de lado, en murmurarle… y no sólo a él, sino a todos cuantos están a tu lado (no te paras a pensar el daño que puedas hacerles y no, no puedes dejarlos de lado, son tus amigos y hermanos) es por ello que Dios ha apartado de ti su presencia (al igual que lo hace con todos los que le buscan en verdad) para que tú aprendas a quererle sientas lo que sientas y estés como estés.

Así pues, deberás pedirle a Cristo nuestro Señor que te muestre la verdad que necesitas para luchar esta batalla que tienes entre manos. Si lo haces con fe, si le muestras a Dios que ante la adversidad puede contar contigo, no te verás para nada defraudado.

Ten en cuenta que por donde tú estás pasando, antes, todos los hijos de Dios lo han pasado, y: todo aquel que no haya pasado por ello, no sabe nada de andar conforme al Espíritu de Dios. Es necesario pasar por ello para poder conocer en verdad la guía del Espíritu Santo.

Nada más, pero recuerda: no temas, no dudes, acepta aquello que estás viviendo y entregárselo a Cristo. Debes aprender a crucificar tus sentimientos en la cruz de Cristo. ¿Qué como se aprende?... Pidiendo mi querido hermano, pidiéndoselo a Cristo y esperando en Cristo, tan simple como ello.

Ánimo hermano, estás andando el camino!!!!


diumenge, de novembre 25, 2007

Cristo vive en mi...

Mis queridos hermanos.

Que el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo derrame su gracia y paz sobre todos vosotros.

Hoy quiero compartir desde la verdad de mi vida, nueva vida, en Cristo Jesús. Y para ello, mis queridos hermanos, lo primero es reconocer que el simple hecho de estar aquí hoy escribiendo, este simple hecho, se debe y en su total plenitud a que mi Señor Jesucristo vive en mi, y en todos cuantos con corazón sincero invocan el Nombre del Señor.

La vida en Cristo es un camino que hay que seguir cada día, y es un camino de cruz. Solo existe un camino, el Camino de la Cruz.

No todos han recibido la gracia de bien entenderlo, no. No todos han logrado aun ser llenos de Cristo Jesús. Pero hoy, en este día, es el momento, y te invito a que por ti mismo tomes la decisión:

Simple y sencillo, tanto como reconocer que nada se es y por si mismo, que nada se puede lograr y por uno mismo, que una vida anterior nada puede ya y en si misma, sino que hoy, ante Cristo, para siempre y a viva voz declaramos: MI SEÑOR, YA NO SOY YO, NO, ERES TÚ QUIEN VIVE EN MI.

Estas palabras todos las habemos escuchado en boca del Apóstol Pablo, todos le hemos oído decir: ya no soy yo, sino que es Cristo quien vive en mí. Y Pablo bien entendió a su vez aquella Palabra que nuestro Señor Jesucristo y para todos nos dio: NADA SOIS SIN MI.

Cada letra, cada palabra, cada expresión que aquí, hoy, mediante este simple texto te estoy compartiendo, todo ello, está teniendo lugar PORQUE CRISTO VIVE EN MI.

Recuerdo un tiempo pasado, y a su vez presente, en el cual andaba sin Dios, sin vida, sin Cristo en mi. Era arrogante, pretencioso, carnal y vanaglorioso... Y LO SIGO SIENDO, siempre lo seré, siempre seré el mismo, siempre seré aquel que ha de morir. Pero es en ellas, mis debilidades, donde en verdad la Gloria de Dios obra en mi. Donde Él toma razón de ser y verdadera vida son Sus Palabras: BÁSTATE MI GRACIA.

Siempre seremos los mismos, siempre seremos los mismos, siempre seremos los mismos, y por ello: GLORIA A DIOS, Y AL CORDERO QUE SE ENTREGÓ POR MI.

La Gracia de Nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. Amén.

dilluns, de novembre 05, 2007

No todo...


Hoy, justamente hoy, quisiera expresar todo cuanto Dios y en su gracia me va mostrando. Todo, en verdad, mis hermanos, hoy lo deseo con todo mi corazón. Pero no, ya no es posible, ya no lo es, el tiempo ha llegado de bien entender que no todo cuanto nos es dado ha de ser mostrado. No. Hay y en especial enseñanzas para nosotros, dadas y en verdad, para bien entender cuanto nos ama Dios. Pero… no.

Son tesoros, particulares, los cuales, bien hemos de guardar, bien hemos de esconder para en su tiempo, el por Dios dispuesto, darlos a conocer…

Si, mis hermanos, son las cosas que Dios tiene guardadas para quienes le aman, son aquellas enseñanzas que los ángeles quisieran ver, son… la PROMESA DE DIOS para cada uno de sus hijos y en particular…

Y leyendo el A.T., uno, ve que bien nos habla de quien enseñó todos sus tesoros, y por ello, todo lo perdió.

Tiempo ha llegado de bien entender que no todo cuanto nos es dado es para mostrarlo y a su vez. No. Hay que apreder a guardar aceite para nuestras lamparas, pues bien puede atrasarse el Señor.

Por ello, mis hermanos. Simplemente les digo…

Sigamos andando. Les bendigo.

diumenge, de novembre 04, 2007

Lagrimas...

No me pidas que te hable de mi Señor, sin lagrimas, sin dolor. No, no me lo pidas, pues no podría ser. Así es Él, lagrimas y dolor que invaden todo el ser.

Llorando, cayendo, levantándose de nuevo, uno, llega a bien entender que no. No es posible hablar de Él sin lagrimas, sin dolor, sin dejar de ser.

Vida derramada hasta el extremo, en la cruz, consumada, todo un ser entregado en dolor, en lagrimas, una vida que el mundo entero vio desvanecer. Levantado fue de entre los muertos, y hoy... su sangre reclama todo mi ser.

Lagrimas por siempre unidas al dolor de Aquel que por siempre dijo: FUI, SOY Y SERÉ.

Sigamos andando. Bendiciones.

dissabte, de novembre 03, 2007

La madurez...

La madurez, ¿qué es la madurez?... hermanos, es la comprensión de aquello que en verdad no es. Es decir: ya no soy yo, sino que es Cristo quien vive en mi. Palabras mayores, dadas a conocer por el Espíritu de Dios. Tan elevadas que... la madurez.

Si hoy, ahora, me preguntasen quien soy, sinceramente respondería: no lo se. Se quien fui, se que anduve sin tener, y hoy, ante todo lo que soy, hoy, resulta ser que a la verdad nada soy sin Él.

Cristo, mi vida, mi ser, mi esperanza, mi gran desconocer. Busco continuamente, hallo y siempre en Él, pero de nuevo empieza la esencia misma de su Ser... nada soy sin Él.

Siempre es un camino, hacia delante, un buscar sin llegar jamás a ver. Y ando, y busco, y logro entender... y es allí, ante Él, que dejo y de nuevo de ser, de ver. Y empieza de nuevo, la búsqueda, la razón, el necesitar y cada vez más de Él.

Se quien fui. Hoy, si me preguntasen, ya no sabría bien responder:
Cristo, mi vida, mi ser, mi esperanza... no lograda sin ver, sin dejarle ser. Cristo, mi vida, mi todo, mi nuevo ser. Él es quien es.

Bendiciones, en Cristo, sí: te bendigo.

dissabte, d’abril 07, 2007

Nací de nuevo...

Así es. Ni más ni menos. Anduve mucho tiempo detrás de todo cuanto el mundo pretende mostrar es Dios. Tome la comunión, mi mujer, mi hijo, mi hija ya no... camine por donde decían era la verdad, acudía a ellos, en momentos de necesidad, pero vacío, algo en mi decía que había más...

Anduve, caí, me perdí, todo cuanto mi vida había sido, todo, se fue, nada tenía, mi mujer, mis hijos... ya no estaban ahí, no, todo perdido, muerto en vida, sin nada, pero su voz seguía estando ahí, como un tambor llamando a la guerra, me rendí, sí, lo hice el día que un señor vino y me dijo; hijo, toma la Biblia, léela, en ella está la vida, lee, estudia, pide, ten fe... y se fue, mi ángel se fue... jamás lo he vuelto ha ver, no es de mi ciudad, se de donde es, le podría buscar, pero no, la voz me dijo que no, Él me dijo que no, que este señor ya había cumplido, que ahora, era yo, ante Él, por fe...

Y leí, y seguí leyendo, y escudriñando, y entendiendo, y viendo, y llorando, y sufriendo, y cayendo, y levantándome de nuevo, y huyendo, y volviendo... y sigo, y ando, y sufro, y lloro, y...

Le quiero, es mi vida, mi todo, sin Él nada soy, le necesito, le pregunto, me da consejo, y todo, simple y llanamente mediante la Biblia, Su Palabra, y Su Voz, dulce voz; sincera, noble, caballeresca, correctora, justa, severa, que duele, que amarga, que hace morir cuando Su Luz nos llega; y vemos, y entendemos, que nada, que Sin Él nada somos, y agrada, la muerte en la cruz junto con Él cuando se entiende da gozo, inmenso, tanto, que le amo, mi vida le entregué y hoy, solo quiero ser uno con Él, por encima de todo, es mi vida, mi hermano, mi amigo querido, MI TODO.

Y nací de nuevo, del Espíritu, y volví, a casa. Y sí, los míos estaban allí; mi mujer, mis hijos, mi techo, mi mundo perdido, todo volvía a ser como nunca jamás ha sido, y vieron, y entendieron que sí, que Cristo estaba en mi, y me amaron, y le amaron, y le aman, y lloran, y sufren y entregan y nada, sin Él no son nada, y ahora, cada día otros van viendo, y creen, y crecen, y somos llenos, de ti, mi Señor y Maestro.

Eres tú, mi Cristo, eres tú, mi amigo querido; a quien le hablo, a quien necesito. Eres tú quien está ahora mismo siendo uno conmigo. Y sigo, y ando, y nada quiero más que saber que en verdad y por Él muero, no, nada más quiero, no…

Bueno sí, a ti, el que lee y escucha; esta tan simple, es tan sencillo, es fe en Aquel que un día ya lejano dijo: CONSUMADO ES… AHORA Y POR SIEMPRE ESTARÉ VIVO.

Por todo ello, GRACIAS, a ti mi hermano, a ti te digo. En el Nombre de Cristo te bendigo.

diumenge, de febrer 11, 2007

Temor de Dios

Hasta hoy, ahora mismo, no tenía un verdadero conocimiento de aquello que siempre he oído decir; teme a Dios. No, no tenía conocimiento de ello. Verdaderamente siempre andaba a mi interés más oculto, a mi forma de ser más arraigada en mi, y como no, siempre que sufría reprensión de Dios por ello, lograba decirle mansamente y sin duda alguna ya; gracias Padre, soy merecedor… pero…

Hoy ha sido distinto, cometí un error, sabía de ello, y en oración, cuando acudí ante Dios, vi venir y por primera vez la reprensión del Padre, claramente, pero atento; hoy he temido, hoy he entendido que hay que temer a Dios, pues hoy le he visto "enfadado", vamos, no es la forma más correcta de expresarlo, pero si le he visto molesto y dándome a conocer que era y necesaria la reprensión, y he temido, sí, lo he hecho, he tenido temor ante Él y su declarada reprensión.

Como he dicho, ha sido la primera vez que esto en mi se ha manifestado, y, no ha sido nada agradable, me he visto en necesidad de suplicar, pues aunque no lo parezca, me he visto y por primera vez plenamente merecedor de ello, y… sí, esta vez, tuve verdadero temor de Dios.

Bien, no tengo muchas más palabras que añadir, ni mucha más experiencia que compartir, pues ha sido todo muy rápido, tanto como lo justamente necesario para ver que no agradé a Dios y que he de temerle desde hoy. Tanto, que rápidamente pedí misericordia, que no tuviese lugar la corrección si era posible, pues bien se como es, lo que produce en nosotros y no, no es nada agradable. Pero bien sabemos que siempre somos merecedores de ello, por ser y siempre a la vez nosotros, lo causantes de ello.

En fin, únicamente entendí y por ello pedí a Dios Padre, que ello fuese una verdad en mi vida, una obra real en mi, es decir; que me diese en su gracia un verdadero temor a Él constante y formando parte de mi, porque entendí y claramente cuan necesario es para poder y a la verdad andar cada día en su voluntad y propósito, y si en su gracia lo considera, en servicio grato a Él.

Como dije, ha sido un deslumbrar leve, muy leve, pero con una fuerza y claridad inmensa, concisa, y con un advertir claro de que todo está llegando a un punto en que ya nada es y por mi dejadez o torpeza tan fácilmente aceptado y perdonado. No, considero y en base a la experiencia, que está llegando el momento en que ya no todo me es permitido, no todo me conviene, y… ahora ya es Dios Padre quien así lo está reclamando y por ello, llega el tiempo de a la verdad empezar a negar completamente todo cuanto nomás me beneficia a mi.

Nada más, sigamos andando el camino, y que Dios Padre y en su gracia nos llene de sabiduría y conocimiento pleno del obrar del Espíritu Santo, el cual, nos lleva y cada día más a ser uno con Cristo, conforme a la que es medida del varón perfecto.

Que Dios Padre y Jesucristo el Señor derramen su gracia y paz para con todos sus hijos

dimecres, de febrer 07, 2007

Por voluntad propia...

En estos días aquello que realmente estoy viendo es mi ser más profundo, aquella parte de mi más arraigada y que forma tan parte de mi vida carnal, anímica y desde siempre, que es necesario y mucho sufrir para poder y a la verdad ser entregado.

Te estoy hablando de aquello que es la más grande de nuestras debilidades, por ser aquello que gusta y en abundancia el ser carnal; es decir, la mas profunda de nuestra naturaleza humana. Está y en nosotros tan oculta, que a la verdad, todo el proceso llevado por el Espíritu en mi y hasta hoy, solo tenía un fin, el llegar a sacar a la luz todo ello.

Te estoy hablando de la voluntad por encima de uno mismo, del cansancio, de la desgana, de la comodidad, del a mi me gusta así, así soy yo… es decir, una suma de factores, que ante la ya falta del personal propósito en la vida, de atracción por el mundo y todo lo que él ofrece, sin ya ambición carnal por nada… te ves y claramente que sólo queda una opción posible, la cual; no es otra que andar por pura y dura voluntad, y la cual, solo ha de ser movida por la voluntad de hacer y siempre aquello que le agrada a Dios conforme a Su Voluntad.

No es fácil, aun espero el empuje carnal, el sentirme dispuesto y animado a moverme, y ello, ya no está, ha desaparecido y plenamente. Ya sólo queda la voluntad, pero atento, el enemigo está haciendo una presión tan fuerte, tan escondida, tan sutil, que ha sido necesaria la luz de Dios para poder darme cuenta que, por culpa de mirarme a mi mismo, a lo que me agrada, a mi comodidad… el enemigo ha ido y cada vez más anulando esta voluntad, tanto, que la tengo a ras de cero, tanto, que nada más pensar de hacer algo, ya tengo un ataque constante hacia ella, pleno, tremendo.

¿Mal momento?, sí, muy malo, pero al menos ya viéndolo, puedo orar por ello y… nada; o por voluntad, o muero en el intento. Pues ya no hay nada más donde poder acudir en mi, ya no queda ni motivación, ni interés, ni atracción, ni propósito, nada… pero a la vez, queda mi YO más profundo, el de siempre, el de toda la vida, el que en verdad es mi ser más oculto, y…; este se aferra como última esperanza de subsistir y por él mismo, lo cual, da pie al enemigo para hacerse fuerte, tremendamente, pues todo su esfuerzo, en plenitud, está centrado en que esta, mi voluntad para con Dios, quede anulada, pues bien sabe que el día que sea libre, todo estará ya resuelto, habré nacido de nuevo.

Que Dios Padre y Jesucristo el Señor derramen su gracia y paz para con todos vosotros.

diumenge, de desembre 24, 2006

Feliz Navidad...

No puedo más que desear unas Felices Fiestas llenas de paz y amor, a todos cuantos visitan de vez en cuando este blog… y sin la pretensión de hacer ver qué es o deja de ser lo correcto.

Considero que lo más importante es que en estas fechas celebremos la Navidad, es decir, el nacimiento de nuestro Salvador, permaneciendo unidos en un mismo Ser y Sentir en Cristo Jesús nuestro único Señor.

Por lo tanto, quiero ser breve, no entrar en ningún tipo de polémica y simplemente aprovechar estas breves líneas para desearles a todos:

¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2007!

Que Dios Padre y Jesucristo el Señor derramen su gracia y paz sobre todos cuantos invocan el Nombre del Señor.

dijous, d’octubre 19, 2006

Reflexiones

Todo tiene un tiempo ante Dios, y todo está dispuesto para bien de quienes le aman. Hubo un tiempo en que me lleno de Su Palabra, dándome revelación constante, era necesario para conocerle, para saber de Él, para centrarme en aquello que es la verdad. Ahora, aunque aparentemente ya no recibo tanta Palabra ni revelación al leer la Biblia, ello, no quiere decir que Dios no me esté dando. Es tiempo de estar atento a otros aspectos de la vida en Cristo. Todo es necesario, cada proceso, cada aparente perdida, cada situación... todo, absolutamente todo es para bien de quienes le aman.

Cuando algo nos está siendo negado, es porque a la vez, algo nuevo nos está dando. Duele por ser costoso el entenderlo a primeras, ello, nos da la sensación que aparentemente Dios nos ha dejado, que algo hemos hecho mal, que mal andamos... pero todo tiene un propósito, el conocernos y saber quien somos ante Dios, que nos mueve, que amor en verdad se está dando: por Él, o por nosotros...

Detalle: he entendido que cuando le pedimos a Dios Padre que nos cambie en cierto mal aspecto de nuestra vida, no necesariamente ha de ser como nosotros pensamos, es decir, a buenas, sin dolor, sin sufrimientos, hay ocasiones que el problema se multiplica, se hace mucho más pesado, se da en más ocasiones, ello, es necesario para poder superarlo, para poder entregarlo, para poder rendirse a sus pies y sea solo Él quien quede para poder solucionarlo. Es cuando nos entregamos, cuando en verdad nos rendimos, que Su vida, la de Cristo, obra en verdad y toma el lugar que le corresponde en lo nuevo hallado.

Es un camino, hay que ir entendiéndolo, hay que ir muriendo y como no CRECIENDO, en Su vida, en Su fuerza, en Su entendimiento...

Que Dios les bendiga, seguimos andando.


dilluns, de setembre 18, 2006

Sin cambios

Hermanos y amigos todos: después de dedicarle un tiempo a todo cuanto ustedes defienden he llegado a la siguiente conclusión: NO TIENE NINGÚN SENTIDO PARA MI CONTINUAR CON ELLO.

¿La razón? muy simple: Lo perdí todo, no tenia nada, mi vida era un verdadero infierno, no tenía opción a nada... ante todo ello, por un simple versículo que me llego a través de la televisión, tirado en el sofá, casi sin sentido, logré entender Su Palabra, supe que era Él, JESUCRISTO, quien me hablaba. De esto ya hace tiempo, no tanto, pero lo hace, desde aquel día todo fue cambiando, empecé a leer el Evangelio, la Biblia, y conforme Él me iba mostrando, yo lo iba aplicando a mi vida, poco a poco, sufriendo, muriendo a mi yo, iba creciendo en su gracia... ahora, lo tengo todo de nuevo; una familia unida, una esposa que me ama y la amo, unos hijos que de nuevo me llaman papa -con todo el amor verdadero que puede salir de unos niños- unos padres que me admiran, he recuperado mi negocio... y la gente de nuevo me mira, me habla, me muestra su amor cada día.

NO, no voy ir en busca de lo que no necesito para crecer en Cristo, cada cosa está por Dios Padre predispuesta para su gran obra, la cual, es que conozcamos a su Hijo Jesucristo, el que dio por todos nosotros su vida. Y ello, supone muerte, entrega, negación... es decir, cargar con nuestra propia cruz cada día y con fe, certeza y convicción andar por donde Él nos indica.

A todos gracias, que cada cual ande como más le convenga, yo entendí y por ello de nuevo viví, y no cambio nada. Soy negado por muchos, pero también soy aceptado por otros tantos. Da igual que sean católicos, protestantes, adventistas, bautistas, evangelistas, todos y por proporción igual, aceptan palabras mías. Con ello me quedo, ellos son los que me dan la vida, la eterna vida.

Cambiar ahora por seguir a unos en concreto, sería negar la obra de Dios que desde aquel día y hasta hoy, ha tenido y tiene lugar en mi. Le amo por encima de todas las cosas, le busco cada día, y NO, no creáis que soy feliz, que lo tengo todo, que nada me falta, porque esa es mi lucha de cada día, el alabar su Nombre, sea cual sea mi circunstancia... cosa no fácil, supone una gran perdida, es decir, morir a la vida natural y anímica.

Y no creais que ando mal, que estoy errado, sino que de cambiar de actitud, de dejar todo cuanto me ha sido por Él dado y mostrado, ese sería mi gran error, ello supondría el perder mi nueva vida: LA QUE CRISTO ME DA CADA DÍA.

Así pues y como les he dicho: yo y por mi parte: SIGO ANDANDO POR DONDE ÉL ME MUESTRA Y EL ESPÍRITU SANTO ME GUÍA.

Que Dios les bendiga inmensamente.


dimecres, d’agost 23, 2006

Tal cual voy andando

Prefiero andar tal cual ando, así siempre lo he hecho y así quiero seguir haciéndolo. Prefiero considerar que de no estar atento, en cada detalle, en cada momento, quizás no logre la salvación. Para mi así lo prefiero. Esto y siempre me ha movido a buscar mi intención, mi ser interior más oculto, es ahí ante la "sana duda" que puedo ir creciendo, buscando, escudriñando, muriendo y por ello, entregando.

Cuando uno entiende la obra de la cruz, cuando uno empieza a verse a él mismo en lo más profundo, cuando uno y por la gracia de Dios, empieza a recibir luz en su ser más inmundo, se da cuenta, entiende y ve que la salvación, sí, es un regalo, pero el cual, tiene un precio, un elevado precio, tanto como el precio de toda una vida, terrena vida, eso es cierto.

En fin, cada cual ande conforme a su certeza y convicción, yo, sigo tal cual lo vengo haciendo, tal cual me ha sido por él mostrado. Me goza el estar siempre despierto, atento, viendo, observando, tratando de identificar cada movimiento y por ello y gracias a Dios, determinando que espíritu está detrás de ello, en cada caso, en cada momento.

Así ando, así vivo, así muero y por encima de todo, ASÍ CUENTO. Y en base a ello, sigo andando hasta la meta, en la cual, veré si me es dada o no la salvación, mi fe me dice que si, pero mi corazón, que es engañoso, me dice que no, por ello, ante él, mi corazón, mejor dudar y seguir escudriñando mi más profundo ser interior hasta el último momento.

Mientras tanto, yo, así seguiré andando, así me lo enseñó mi Señor y es mi deber así mostrarlo, porque para hablar verdad, primero debe haberla en un lugar dado, el cual y en este caso, es mi vida, la que yo expreso y ando.

Que Dios les bendiga.

dilluns, d’abril 17, 2006

Sin aparente salida

No creas hermano que en mi hay felicidad, sino todo lo contrario, hay desasosiego, lucha, guerra, decepción y como no, desesperación. No creas que me resulta fácil andar junto con Cristo mi Señor cada día, no, no me resulta nada fácil. Pero sabes, algo he aprendido en mi solitario caminar: que todo es para bien mío, que Dios así lo ha predispuesto para gloria de su Hijo, en su momento dado.

Ando cada día buscando, escudriñando, muriendo, entregando, ando cada día en lucha, toda ella, para vencerme a mi mismo. No siempre entiendo, ni comprendo el por qué, pero si algo se, es que así es y he de aceptarlo para la gloria de mi amado.

Lloro, me rindo, sufro, me entrego, nada aparentemente gano, pero en el fondo, en lo más profundo de mi corazón, anhelo la libertad, el salir, el expresar, todo cuanto Dios me ha dado. Pero no, no es posible, no lo logro, está cerrado. No hallo la salida para lograrlo.

Y entiendo, empiezo a entender, comprender y aceptar, que todo es un bien necesario para lograr romper y por siempre mi caparazón humano, el que está impidiendo la gloria de mi Señor amado.

Sigo luchando, llorando, sufriendo, aceptando, esperando y como no, muriendo a mi yo, para gloria de aquel por el cual he sido llamado. No se el tiempo, ni el lugar, ni tan siquiera el propósito dado, pero ando buscando una salida, una puerta de salida para gloria del Espíritu Santo.

Le pido, le suplico, que la halle, que halle la puerta de salida par gloria de aquel que todo me lo ha dado. De aquel que está ansioso de salir y decir al mundo entero. DE NUEVO VENGO, ESTAD PREPARADOS!!!

Bendiciones de lo alto.

dimarts, de març 28, 2006

Sin pretensión

En este mundo no existe nada que me pueda llenar más que Jesucristo lo está haciendo en la actualidad. Nada existe que tenga poder sobre mi para apartarme de Cristo y su verdad. Porque por obra y gracia de nuestro Señor, mi yo, muere cada día más al mundo y a todo cuanto en él hay que satanás pueda usar para tentarme y tratar de apartarme de la verdad.

Entonces pues; preguntarte si en mi hay otra pretensión que no sea el acercarte a Cristo nuestro Señor y Su verdad, es dejarte llevar conforme a la mentalidad de este mundo, la cual, está siendo impedimento para que tú puedas entrar en la vida, gozo y descanso de Jesucristo nuestro Señor.

Entiendo que el mundo ha ofrecido ya -en demasía- muchas falsas obras que decían y dicen ser de Dios, pero que por el tiempo se ha visto y se verá que para nada estaban obrando conforme Su plan. Pero esto no quiere decir que aquello que Dios te está dando hoy sea una pretensión humana más, sino todo lo contrario, en esta ocasión, Dios te está dando la libertad, te está dando la oportunidad -tu oportunidad- de que te vuelvas a Cristo Jesús y él te perdone, te salve y por encima de todo; te haga descansar por siempre en lugares celestiales aquí y ahora, en este tiempo.

El propósito de Dios, el único propósito de Dios, es que tú descanses de toda carga, de todo aquello que te impide llegar a conocerle en plenitud aquí y ahora. Y esto, solo es posible mediante la obra de Cristo Jesús hasta lo más profundo de nuestro ser. Y para que esta obra tenga lugar, es imperiosamente necesario que creamos en él, que le entreguemos nuestra vida y le dejemos obrar a él. Y ello, solo será posible cuando en acto de fe, tú te entregues, al igual que yo, en verdad a él. ¿Como? simple: pídeselo, confía en él y déjale obrar.

Póstrate ante él y pídele que te abra los ojos, que te haga entender cual es la verdad, su propósito en ti. Pídele que avive tu espíritu, que renueve tu mente, tu alma, tu ser. Pídele que te muestre el camino, la verdad. Pídele que te de la vida, la nueva vida que viene de él. Pídele descansar por siempre junto con él.

ES TAN SIMPLE: ES TENER FE Y CREER EN AQUEL QUE NOS LLAMA A SU LUZ Y DEJARLE HACER!

Les bendigo.