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diumenge, de maig 25, 2008

El que quiera seguirle...

Hola, que la Paz del Señor sea con vosotros:

Verán, ahora estamos en un tiempo donde realmente hay que empezar a entender que lo único que tiene verdaderamente valor es el llevar a cuantos más podamos a Cristo. Claro, todos dirán que ello es lo que siempre hemos hecho, que es lo que estamos haciendo... pero no, no es así; muy bien sabemos que cada vez más son las denominaciones que se van creando, los "pastores" que se van levantando, las cada vez más divisiones del Cuerpo que se van dando... demasiado sabemos de ello.

Mis queridos hermanos; el tiempo ha cambiado y ahora: es Cristo quien ha de Reinar!! Y Él vino, estuvo entre nosotros, murió, y fue levantado de entre los muertos y ascendido al Cielo, para entre otras cosas SER EL REY Y SEÑOR de Su Iglesia, la cual es su Cuerpo, y ella, ES PERFECTA.

No somos de este mundo, estamos de paso, y todos los que nacen del Espíritu y como bien nos es dicho; no se sabe de dónde vienen ni a dónde van. Y claro, así es, pues siempre van tras los pasos del Cordero. Cristo es el Camino, la Verdad, y la Vida, y nosotros, sus discípulos, andamos y siempre detrás de Él, nunca delante, sino trás sus pasos y siempre.

Mat. 16:24 Luego Jesús dijo a sus discípulos: —Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame.

Saludos, y en Cristo Jesús el Señor, les bendigo.

dijous, de novembre 29, 2007

Muchos correran...

Mis queridos hermanos: Que Dios Padre y Jesucristo el Señor derramen su gracia y paz sobre todos vosotros.

Daniel 12:3 Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.

Hermanos, atentos, pues es designio de Dios para estos tiempos.

4 Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.

Muchos son los que han corrido de aquí para allá, muchas son las separaciones que por ello se han producido del Cuerpo de Cristo, muchas han sido la revelaciones que se han recibido, y mucha es la ciencia que hasta hoy, y por todo ello, se ha visto. Pero el tiempo está llegando, y es momento de bien empezar a revelar este libro que por mandato de Dios fue sellado.

Muchos han sido los que ante el llamado dejaron sus puestos, y muchos han sido los que por ello una y otra vez han producido divisiones del Cuerpo, pero Cristo sigue siendo el mismo, él nunca cambia. No mis hermanos, una es la Iglesia y ella ES EL CUERPO DE CRISTO.

Bien sabemos que el Espíritu Santo siempre obra de adentro hacia fuera, nunca a la inversa. La obra del Espíritu Santo siempre tiene lugar en lo más profundo de nuestro ser, y es por ello que su obra en la Iglesia, como Cuerpo de Cristo que es, mismamente de adentro hacia fuera es.

Viendo a nuestro Señor, bien vemos que él jamás renegó de su pueblo, siempre anduvo entre ellos, respetó sus costumbres, sus tradiciones, todo cuanto por siempre había tenido lugar entre ellos. No, nuestro Señor no vino a quitar ni añadir nada, no, él vino a mostrar, y su vida dió por ello, el que es el verdadero y único Camino hacia Dios Padre: la adoración en espíritu y verdad. Sin importar el monte, sin importar el templo, sin importar el lugar.

Por ello, si hoy miramos debidamente a todo cuanto dice ser pueblo de Dios, bien veremos que todo anda igual que en tiempos del Señor: hay partidos, partidistas, juristas, legalistas... los hay de todos los colores y credos, pero uno sigue siendo el Señor de ellos y nuestro, y una sigue siendo la única forma que Dios acepta, porque así lo quiere, que se le adore: en espíritu y verdad.

Mis hermanos, la fe, aun mermada y tremendamente, y gracias a Dios y su remanente, sigue siendo en Aquel que lo es todo: Nuestro Señor y Maestro Jesucristo (muy desconocido hoy y por cierto). Por ello, no nos cofundamos a nosotros mismos, no nos dejemos engañar por aquel que bien sabe presentarse como ángel de luz, no, tengamos una mayor precaución y como no, un debido respeto. Pues bien sabemos que aun siendo Satanás vencido y derrotado por el Señor mismo en la Cruz, aun sigue poseyendo todos los reinos del mundo, tanto, que incluso se los ofreció a nuestro mismísimo Señor y Redentor Jesucristo. Y siendo, y bien sabiendo, que el Reino de Dios no es de este mundo, yo les pregunto: ¿DÓNDE TIENEN PUESTOS SUS OJOS?...

Hermanos, no se engañen a ustedes mismos, no: Sólo hay un Reino válido y digno de admiración: el de Dios Padre y el Cordero. Y nuestros ojos han de estar puestos allí, pues mandato del Señor es:

Mat. 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

¿Y saben el por qué de ello?, pues es muy sencillo y fácil de entender... porque nosotros, los llamados a servir al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, y su Evangelio, hemos de ser quienes por todas partes han de ir...

Hech. 28:31 predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

Escudríñense a ustedes mismos y determinen donde tienen puestos sus ojos, y si ellos están puestos en los reinos del mundo, mis hermanos; ello es un andar muy errado, confuso, y de parte del acusador mismo. ¿Saben por qué le llaman a Satanás, y entre otros nombres, el acusador?... Pido a Dios Padre y en el Nombre de Jesucristo el Señor que hoy sirvan estas palabras para darles debida luz y entendimiento.

Que Jesucristo el Señor derrame su gracia y paz para con vosotros. Amén.

diumenge, de novembre 04, 2007

Es el tiempo...

Sinceramente, mis queridos hermanos, sinceramente: los tiempos están cambiando. Y mal andamos, mal andamos, desde el momento en que pretendamos levantarnos por sobre Dios mismo. Sí, los tiempos y finalmente están cambiando.

Dios Padre, y en su gracia, ha obrado, ha dejado obrar, y ha consentido que el tiempo venga a sus pies. Tiempo de reflexión, tiempo de final, tiempo de llegar a ser y en verdad verdaderos discípulos del Señor.

No, ya no hay tiempo para el yo. No, Dios ha dicho basta, Dios es quien reclama, Dios es quien por fin tomará las riendas a tal cual la promesa que hoy, en este tiempo, ha llegado el momento de su manifestación.

Los manojos están ya hechos, la cizaña recogida, el tiempo llegando, y hoy, solo los vencedores serán y en verdad los llamados a ser Pueblo.

Tiempo de decir adiós a todos cuanto nomás es pretensión carnal y anímica, tiempo de volverse a Dios, pues es hoy, en este tiempo, cuando Dios y en verdad reclama aquello que desde siempre, desde antes de la creación fue, es y será su razón.

Tiempo de promesa, tiempo de dificultad, tiempo de llamado, tiempo de entregar. Tiempo de ser y en verdad hijo del Altísimo, al precio establecido, sin regateo, no, hoy ya no. Hoy es tiempo de un pasado ya presente, por siempre. Es tiempo de dar gloria a Dios.

Les bendigo. En su Nombre: les bendigo.

dijous, de setembre 27, 2007

Buscad...

El Espíritu quiere expresarse. Ello es lo que en ocasiones entiendo, rápidamente acudo al teclado, y ahí: se queda todo. Y tiempo he estado luchando contra ello, y cada vez más cuanto más luchaba, más veía la imposibilidad de hacerlo. Tiempo ha pasado, tanto que al final nomás rendirme pude, y fue entonces cuando en verdad el Espíritu pudo y a su vez expresarse libremente, a tal cual por Dios y en su gracia ha sido dispuesto.

Quiero decir con ello, y simplemente, que con el tiempo, uno, llega a entender y en verdad que la verdadera obra llevada a cabo desde el comienzo no es otra que el sentarse, descansar y estarse quieto, reposando en lugares celestiales en Cristo.

Leyendo la Biblia, uno, bien puede leer que en palabras de Jesús nos es dicho: buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas... y no ha sido hasta hoy que en verdad puedo hablar con certeza y convencimiento de ello: buscad primeramente el reino de Dios y su justicia... atentos: es un Mandamiento.

Dios, en su inmensa sabiduría bien lo dispuso todo, tanto, que un único deber -y al igual que Adán- nos ha sido impuesto a todos quienes por su gracia hemos logrado creer en el Hijo, un único deber: buscad primeramente el reino de Dios y su justicia..., tan simple como ello. Tanto que bien nos dice y seguido: ... y todas estas cosas os serán añadidas. No dado, no, sino añadido a lo que en unión a Cristo ya tenemos asegurado: el reposo prometido.

Por lo tanto, hoy, uno, puede empezar a edificar para la gloria de Dios, plenamente descansado de todo trabajo inmundo, de todo propósito carnal, y de todo cuanto nomás es un vanagloriar del ser anímico que todo lo quiere, pero que ante Dios mismo, bien le es dicho: hay que morir y nacer de nuevo, del Espíritu.

Terminar quiero con una sencilla palabra: cuanto más pretendas, más empinada será la montaña. La cual no hay que subir, no, sino aprender y por su gracia, la de Dios, que nomás basta una Palabra en reposo para que pase a ser plenamente llana.

Un saludo. Te bendigo.


dimecres, de maig 31, 2006

No estéis divididos

Hermanos; en el nombre de nuestro Señor Jesucristo os ruego que os pongáis de acuerdo y no estéis divididos. Acudid con corazón sincero ante Dios. Solo así lograremos la unión del Cuerpo. Bien sabéis que no hay forma humana posible de lograr la unión, porque esta, y como bien dicen las Escrituras, solo es posible por obra y gracia de Cristo nuestro Señor. Él y sólo Él es la cabeza, y hasta que toda Su Iglesia no esté dispuesta a reconocerle como único Maestro, Rey y Señor, no habrá unión posible del Cuerpo, es decir, Su verdadera Iglesia.

Que si “católicos”, que si “protestantes”, que si “evangélicos”... ¿Acaso Cristo está dividido? ¡No!. Hermanos; hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Y todo, absolutamente todo, está sujeto en Cristo nuestro Señor. Entonces; quede claro que hasta que no os volváis todos personalmente a Dios Padre, mediante la gracia y obra de Cristo nuestro Señor, y Él: os guíe, os instruya, os sane y os indique Su propósito, el del Padre, en lo más profundo de vuestro corazón, no habrá unión posible del Cuerpo y por consiguiente...

Hermanos; estamos ya en el tiempo de derramamiento del Espíritu, de volverse a Dios. Terminaron los intermediarios, aquellos que usurpan, para su condenación, el lugar de Cristo nuestro Señor. Ahora es tiempo de verdad, de fe, de búsqueda real de Dios. Y Dios, su Espíritu, mora en nuestro más profundo interior, limpio este, por la muerte en la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Sí, en lo más profundo, allí donde la sabiduría de hombre alguno puede llegar porque es necesaria la obra, única obra, del Espíritu Santo. Y este, el Espíritu de Dios, está ansioso y deseoso de revelaros la verdad de Dios Padre para el tiempo que corre hoy. Y no os pide mucho, simplemente que creáis en aquel que os llamó a su luz, es decir, Jesucristo nuestro Señor.

¿Hasta cuando estaréis encadenados y sometidos a sistemas y autoridades que no aman en verdad a Dios? ¿Hasta cuando andaréis persiguiendo aquello que no es más que oscura e impura ambición? ¿Hasta cuando seguiréis a hombres que en el fondo son reflejo de aquello que desea vuestro más profundo y pecaminoso corazón?.

Hermanos; es tiempo de abandonar ambiciones, luchas, recelos, críticas, envidias, vanaglorias… es tiempo de volverse personalmente a Dios Padre por medio de Cristo nuestro Señor. Es tiempo de mirar el tronco de nuestro ojo y dejar las pajas para Dios.

¿No entendéis? Entonces es tiempo de pedir a Dios Padre la guía y luz del Espíritu Santo y ver en su gracia, esta verdad que me ha sido dada por Jesucristo nuestro Señor para este tiempo, el tiempo de volverse con corazón sincero a Dios Padre y Cristo nuestro Señor.

Efesios 4:3-7: "3 procuren mantener la unidad que proviene del Espíritu Santo, por medio de la paz que une a todos. 4 Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como Dios los ha llamado a una sola esperanza. 5 Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; 6 hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos. 7 Pero cada uno de nosotros ha recibido los dones que Cristo le ha querido dar".

Que el Señor Jesucristo derrame su gracia sobre vosotros.

dimarts, d’abril 18, 2006

El corazón de Cristo

Que Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo te bendigan.

Si no buscamos el corazón de Cristo, si no nos esforzamos por unir todas las cosas en Cristo, si no luchamos por hacer una unidad real en Cristo, no venceremos nunca al maligno. Dios está pidiendo la unidad del cuerpo de Cristo para mostrar por siempre su Gloria.

Y Dios no está buscando multitudes, ese tiempo ya paso, está buscando verdaderos siervos, verdaderos discípulos guiados en plenitud por Cristo mismo. Dios está levantando y reclamando a sus hijos en base a la promesa dada:

1Jn. 2:27 "Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él".

Dios pide una iglesia (cuerpo) unida en verdad, sin pretensiones individuales, sin intereses personales, sino en unidad, en plenitud de unidad en Cristo, y esta iglesia será la vencedora (va a ser). No hay otra forma de vencer al maligno sino es por medio de la unidad del cuerpo. Dios está pidiendo una iglesia que le de toda la Gloria a su Hijo.

Terminaron los sistemas, terminaron los super-hombres, terminaron las grandes congregaciones y el perseguir el tener más y más miembros. Ahora Dios está pidiendo unidad del Cuerpo. Ahora es el tiempo del remanente, del verdadero pueblo. Dios está levantándolos individualmente y personalmente en multitud de lugares (naciones y pueblos), para unión del cuerpo. Vienen con fuerza, verdadera fuerza, la dada por la unción que les muestra todas las cosas. Saben todo, lo ven todo, entienden todo, pero en base a un corazón, a un único corazón: EL DE CRISTO. Todo lo que viene de nuevo arranca desde ahí, desde el corazón de Cristo. Es la base, es el final del principio de los tiempos.

Eso es lo que pide Dios, ni más ni menos. Y no es trabajo fácil, pues como bien sabes; es arduo, penoso, amargo y como no, costoso, tiene un coste, un elevado coste, pero no para unos pocos sino para la totalidad del cuerpo. Se acabo el tiempo de que unos si, y otros... coman del resto. Es tiempo de entrega total y el que no, ha de ser desechado de entre ellos. Es tiempo de victoria. Es tiempo de volverse a Dios y que él les muestre todas las cosas. Es tiempo de conocer a Cristo y su verdad en todas las cosas.

Pero esto no hay que centrarlo en congregación alguna, sino en individuos y en particular. Dios pide que empecemos desde abajo, desde la plenitud individual en Cristo. Buscando cada cual a Cristo y como no, individualmente descansando (tratando de hallar descanso) en Cristo. Cuando los miembros de una congregación y de forma individual busquen en verdad a Cristo, la bendición de Dios recaerá sobre todo el Cuerpo, pues este y desde ese momento, saldrá fortalecido desde el primer paso hacia la total plenitud del Cuerpo. Ya no es responsabilidad de unos pocos, sino de la plenitud de ellos.

El corazón de Cristo, busquemos el Corazón de Cristo, tengámosle a él y venceremos por siempre al maligno.

Busquemos su corazón y desde él, desde su fluir, desde su latir, desde su sentir, edifiquemos todos y a la vez: EL CUERPO DE CRISTO, el vencedor, el que en voz alta dirá: VEN SEÑOR JESÚS, ESTAMOS DISPUESTOS!!!!!!

Nada más por hoy hermano, fue un compartir para bien de todo el cuerpo.

Bendiciones.

dilluns, de febrer 06, 2006

Pueblo de Dios...


Yo Raül, hermano vuestro y siervo de Dios rescatado de entre los gentiles por la gracia y obra de Cristo nuestro Señor. A todo el pueblo Santo y en el nombre de Dios.

Cada uno de vosotros, lo hijos de Dios, se quede donde está, que nadie busque ya más en si mismo, que todos esperen en Dios. Dios va a dar a cada cual en su Justa medida aquello que le corresponde ante Dios. Atended todos:

Los que estáis en la llanura: volved al monte, al lugar de oración, centrad todas vuestras fuerzas en el pueblo de Dios. Para que todos sean levantados, llenos de obra y gracia del Espíritu Santo para gloria eterna de Dios y Cristo nuestro Señor.

A los de la azoteas y alto de las casas, es decir, los ministros en nombre, obra y gracia del único Dios y su hijo Cristo nuestro Señor. Quedaos donde estáis, que nadie os baje de vuestro lugar, tomad posesión de vuestro don. No busquéis, no cedáis, luchad por dar a conocer la verdad de Cristo nuestro Señor. No bajéis a tomar nada, quedaos donde os ha llamado Dios. Sed fuertes, santos, como os ha enseñado Dios.

A los que estáis en los campos, fuera del pueblo de Dios. No volváis a vuestras casas, no busquéis vuestros vestidos, el tiempo ha llegado, volveos a Dios. Orad por el pueblo Santo, desde el lugar donde os ha llamado Dios. Orad, orad por todo el pueblo de Dios.

El tiempo está llegando, deberéis ser fuertes, valientes, soportadlo todo en Cristo nuestro Señor. No os dejéis engañar. El tiempo está llegado y todo el que luche y aguante hasta el final, será recompensado. No cambiéis vuestra condición. Quedaos donde habéis sido llamados por Dios.

No creáis a nadie. Sabéis bien quien es Dios. No os dejéis engañar. El tiempo está llegado, es hora de levantarse, ¡levántate pueblo de Dios!

Luchad, sed fuertes. No temáis, cada cual entregue su vida a la obra y gracia de Dios. Levántate pueblo Santo, ha llegado el tiempo de tu liberación. Aguantad hasta el final, cada cual donde ha sido llamado por Dios se quede para gloria de Cristo nuestro Señor. Que nadie cambie su condición, que nadie trate de salvar su vida, porque esta ha sido consagrada a Dios.

LEVANTATE PUEBLO SANTO, EL TIEMPO DE LIBERACIÓN HA LLEGADO. ENTREGATE ENTERAMENTE A DIOS. DIOS TE ESTÁ LLAMANDO. ¡ESCUCHAD VUESTRO CORAZÓN!

Bendiciones hermanos. Sed fuertes. El final de los tiempos está llegando. Viene Cristo nuestro Señor.

dimarts, de gener 10, 2006

Se está acercando

Cristo vuelve para juzgar a vivos y muertos, el primer paso y ya sin duda alguna será entre el llamado pueblo santo, entre aquellos que dicen ser pero no, iglesia de Cristo nuestro Señor. Dios viene dando poder, inmenso poder, a todo el verdadero Pueblo Santo; y tiempo está llegando en que todo aquel que no es de Dios, será segado.

Jesucristo nuestro Señor es el único digno y capaz de llevar tan arduo trabajo a cabo, pero junto con Dios Padre él será el encargado, pues así y desde antes de la Creación fue por Dios decretado. Padre, Hijo y Espíritu Santo de nuevo serán manifestados a todo el verdadero Pueblo Santo y como dije apenas unas líneas antes, todo aquel que no acepte su llamado y único Señorío, será segado. Todo aquel que no este dispuesto a decir: ¡bendito el que viene en el nombre del Señor! será apartado.

El pueblo de Dios está cansado, agobiado, apartado, callado, encadenado, mal mirado, humillado… ¡El pueblo de Dios está ganando! Porque en lo más profundo de su soledad, de su aparente desengaño, Dios los está levantando. Los hay en todas partes, pueblos, reinos, razas y como no, iglesias y religiones y tiempo a llegado ya, que por la gracia de Dios, todos sus hijos serán liberados. Tremendos estallidos, gritos de dolor y desconsuelo se verán entre todos aquellos que dicen ser, pero no son, pueblo santo.

Jesucristo viene con gran poder, derramando sobreabundantemente y primeramente el Espíritu Santo. Y todo aquel que es verdadero hijo de Dios será llenado. La batalla está lista, y los hay por todos lados y nadie y jamás ya podrá vencer al Pueblo Santo. Porque Dios mismo así lo predispuso y Dios y en su gracia, así lo está ya ordenando.

Levántate Pueblo Santo, levántate de tu letargo. Se valiente, pues el fin de los que no son hijos de Dios está llegando. Levántate, se valiente y lucha, el final de los tiempos está de tu mano!

dimarts, de gener 03, 2006

Despertares

Dios se está moviendo y a las claras nos deja ver que para un propósito claro a corto plazo. Cada día son mas los hijos de Dios que están despertando de su particular letargo, cada día son más los que están llegando al final de su personal desierto. Lugar que sea dicho de paso, es difícil, abrasador, desolado y agotador, pero necesario su paso para en verdad llegar al reino de Dios.

Sin necesidad por mi parte de buscar, indagar o tratar de llegar, voy viendo como Dios está uniendo a sus verdaderos hijos -aquellos que han pasado o están llegando al final del desierto- a través de cualquier medio, y no necesariamente en un mismo punto de encuentro. Los hijos de Dios y ahora se, están en todas partes, pueblos, razas y naciones y te digo más y como novedad para estos tiempos: IGLESIAS Y RELIGIONES!! todos están allí donde Dios los puso para su propósito y el cual y en breve será visto por todos. No se exactamente el día, ni la hora, pero el Espíritu de Dios se está moviendo y destellos veo del designio secreto de Dios para estos tiempos.

Es agradable ver que cuando el final del desierto -mi desierto- empieza a entreverse, allí ya hay otros hijos de Dios que, pasito adelante, pasito atrás, van llegando por su camino particular que les mostró, al igual que a mi, nuestro único Dios Padre. Y con la seguridad que todos ellos han llegado allí o llegarán, gracias a la guía única e indiscutible del Espíritu Santo prometido por nuestro único Señor Jesucristo.

Tiempos nuevos vienen en que todo cuanto no es de Dios, caerá por si solo, tiempo de siega te digo hoy yo, y en el cual, todo aquel que no es de Dios, será quemado en el fuego eterno. Pero no entro en más detalles, pues sólo Dios es digno de hablar y mostrar el momento y lugar exacto y en el cual, se verá y por siempre el propósito y designio secreto de Dios para estos y ya, últimos tiempos.

Tiempos finales para templos, doctrinas, iglesias y... tiempos finales para todo cuanto dice ser de Dios, pero no es guiado en su obra, por el mismísimo Espíritu Santo. Tiempos finales de crecimiento congregacional, tiempos finales en que Cristo nuestro Señor reunirá y por siempre en un mismo ser y sentir a todo el verdadero PUEBLO SANTO.

Nada más. Seguimos andando.

divendres, de setembre 09, 2005

Esperar en Dios


No siempre tengo palabras para poder compartir aquello que Dios puso en lo más profundo de mi corazón, no siempre las tengo. Muchas veces he de luchar con todas mis fuerzas contra cansancio, desasosiego, mal estar o... dudas y más dudas que satanás trata una y otra vez de poner en mi mente, que no en mi corazón, porque este: !está gobernado por mi Señor!

Hoy es una ocasión de esas, una ocasión en que tal cual voy escribiendo, luchando contra la desgana que trata de apoderarse de mi, van saliendo estas palabras que ahora estás leyendo. Pero sigo, sigo porque se que en lo más profundo de mi ser !Él está ahí, a mi lado, dándome palabra a palabra, línea a línea, párrafo a párrafo, aquello que en verdad quiere compartir hoy! Sí, y finalmente y al terminar, puedo ver que aquello que quedó escrito, no fui yo quien lo escribió, sino la Divina Persona que obra cada día, cada minuto, cada segundo... en mi nueva vida. ¿Quién? !el único, el insustituible Espíritu Santo, el mismo Dios! !Aquel que Jesucristo mi Señor prometió enviar a todos cuantos creyesen que Él es quien dijo ser: el Mesias, el Hijo de Dios, nuestro único Señor; el que resucitó de entre los muertos por y para: poder y gloria de Dios!

Hoy y cada día más, el Espíritu Santo está siendo arrinconado, dejado de lado... !casí olvidado! Está pasado a ser uno más de entre tantos y tantos "seres" que nombra la Biblia, ha dejado de ser lo que es: !LA TERCERA PERSONA DE LA TRINIDAD! Hermanos, por mal que algunos les siente, el Dios trino, es ni más ni menos que trino, que no es otra cosa que: Padre, Hijo y Espíritu Santo, y los tres son una misma persona, !LOS TRES SON DIOS! (para los que aun andan alimentándose de leche). Y, !hay de aquel que niegue esto, porque está negando la gloria y la grandeza de Dios Padre mismo!

Es sorprendente ver como se predica en muchas congregaciones el misterio de la Santísima Trinidad, que Dios es tres en uno, que Dios es un Dios trino. Pero a la hora de hablar del Espíritu Santo y su obra en el creyente... !Aaaaay! reconcer quien es en verdad y cual es la obra que sólo puede realizar única y exclusivamente el Espíritu Santo en el creyente... !Aaaaay, ahí si que nos han dado!. (como dicen en mi tierra: !Aaaaay, que ens desmonten la paraeta!)

Dios reclama con fuerza a sus verdaderos siervos que vuelvan a instaurar el honor y la gloria que le correponde, como parte misma de Dios que es, la insustituible Tercera Persona de Su Trinidad, la Divina Persona del Espíritu Santo. Dios está cansado, muy cansado de que cada día más y más sea negada la Divina Tercera Persona. Y hermanos, aquel que no le de al Espíritu Santo la gloria que merece -la misma que merece Dios- !será condenado en el fuego eterno, porque con sus actos está negando al Dios Padre eterno, y como no, toda la obra y gloria de su hijo Jesucristo! Para aquellos que aun no lo sepan -y si lo saben se hacen los sordos- !Jesucristo no murió para perdón de nuestros pecados, Jesucristo murió para poder obrar en nosotros por medio del Espíritu Santo que nos prometió, siendo este, el Espíritu Santo, quien nos limpia y libra de todo pecado!

Termino con estos cuatro versículos: los dos primeros son la promesa dada por Dios en el Antiguo Testamento y los dos segundos la confirmación por parte de nuestro Señor Jesucristo:

LA PROMESA DE DIOS:

Jer. 31:33-34: Esta será la alianza que haré con Israel en aquel tiempo: Pondré mi ley en su corazón y la escribiré en su mente. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Yo, el Señor, lo afirmo. 34 Ya no será necesario que unos a otros, amigos y parientes, tengan que instruirse para que me conozcan, porque todos, desde el más grande hasta el más pequeño, me conocerán. Yo les perdonaré su maldad y no me acordaré más de sus pecados. Yo, el Señor, lo afirmo.”

LA CONFIRMACIÓN:

1Jn. 2:27-28: Pero ustedes tienen el Espíritu Santo con el que Jesucristo los ha consagrado, y no necesitan que nadie les enseñe, porque el Espíritu que él les ha dado los instruye acerca de todas las cosas, y sus enseñanzas son verdad y no mentira. Permanezcan unidos a Cristo, conforme a lo que el Espíritu les ha enseñado. 28 Ahora, hijitos, permanezcan unidos a Cristo, para que tengamos confianza cuando él aparezca y no sintamos vergüenza delante de él cuando venga.

Bendiciones de lo alto hermanos.

dimecres, de setembre 07, 2005

!Llegó el final de los tiempos!

Llegó el momento, ¡llegó el final de los tiempos!. Dios Padre así lo predispuso, y así está sucediendo. Sí ¡llegó el final de los tiempos!

Hasta hoy las iglesias del Señor han estado cubiertas por el velo que Dios Padre les puso, para que no pudiesen ver, para que no pudiesen oír, para que no pudieran entender… para vergüenza de aquellos, que en vez de seguir a Dios, se limitaron a honrarle de labios a fuera, y permanecieron lejos, muy lejos, en sus corazones secos.

Llegó el momento, ¡llegó el final de los tiempos! Y Dios Padre tomará las riendas de su pueblo. Llegó, ¡llegó el final de los tiempos!

De camino viene nuestro Señor Jesucristo a juzgar a todos. A vivos y muertos. Porque llegó, ¡llegó el final de los tiempos!

Los humildes volverán a alegrarse en el Señor; los más pobres se gozarán en el Dios de Israel. Se acabarán los insolentes, dejarán de existir los arrogantes y desaparecerán los que solo piensan en hacer el mal.

¡Levántate hermano! !atiende el llamado del Señor! No sientas vergüenza, ni miedo, ni temor... !nuestro Señor Jesucristo de nuevo viene! Porque llegó, ¡llegó el final de los tiempos!...
!atiende el llamado del Señor!

Estate tranquilo y sereno, esperando en el Señor, porque va haber: granizos, tormentas, terremotos…
¡potentes trompetas os anunciarán la nueva venida de nuestro Señor!. Estate atento, abre tu corazón, a las Palabras que en breve llegarán a tu congregación. Estate atento, porque llegó, ¡llegó el final de los tiempos! ¡El regreso de nuestro Señor!

Estad preparados, atentos y unidos en el Señor. Porque llegó, ¡llegó el final de los tiempos! Nadie sabe el día ni la hora, pero llegó, ¡llegó el final de los tiempos!

Permaneced atentos a los cambios, a las luchas, a las caídas, a las vicisitudes que en breve se verán entre aquellos que dicen llamarse: ¡iglesias de Jesucristo nuestro Señor!

Llegó, ¡llegó el final de los tiempos! ¡De nuevo viene nuestro Señor!